Ecología y naturaleza en La Mancha

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lunes, 5 de noviembre de 2007

Buscando estrategias para mitigar el calor en las ciudades

(NC&T) Los investigadores, de la Universidad de Manchester, utilizarán, entre otros recursos, un automóvil equipado con avanzados instrumentos, para trazar un mapa de las temperaturas en la superficie de las áreas centrales de Manchester y de Sheffield.

Los datos recogidos serán combinados con los pronósticos de cambio climático para producir un cuadro detallado de cómo las "islas de calor" urbanas aumentan la temperatura en la urbe durante los meses más calientes.

Uno de los objetivos del estudio de tres años es producir una serie de herramientas que ayudarán a responsables de planificación y diseño urbanísticos, así como a ingenieros, a decidir la mejor manera de adaptar el paisaje urbano para dar mayor confort durante la temporada cálida.

El proyecto SCORCHIO está siendo dirigido por la Escuela de Ingeniería Mecánica, Aeroespacial y Civil de la Universidad de Manchester. Las universidades de Newcastle, Sheffield y East Anglia, el Centro Hadley (dependiente del Servicio Meteorológico Nacional Británico) y el Centro Tyndall para la Investigación sobre el Cambio Climático, están trabajando en estrecha colaboración con los investigadores de la Universidad de Manchester en este proyecto. Autoridades locales, técnicos en planificación y diseño urbanísticos e ingenieros trabajarán con los investigadores para ayudar a alcanzar los objetivos del proyecto.

Adaptar los edificios no sólo incrementará el nivel de confort humano, sino que también ayudará a reducir las nocivas emisiones de carbono. Por ejemplo, la reducción de la cantidad de cristal exterior podría bajar las temperaturas y recortar la fuerte demanda eléctrica de los sistemas de aire acondicionado y los ventiladores.

Hasta el momento, ni los efectos sobre el paisaje urbano ni el calor emitido por actividades humanas dentro de las ciudades están siendo considerados en las investigaciones convencionales sobre el cambio climático, pero se ha demostrado que pueden ser potencialmente muy significativos.

La ola de calor de 2003 se considera responsable de alrededor de 14.800 muertes en Francia y 2.045 en Inglaterra y Gales. Los investigadores creen que los índices proyectados de crecimiento urbano pueden incrementar el riesgo para la salud a medida que el impacto del cambio climático sea mayor.

Investigaciones efectuadas por el Centro Hadley sugieren que la incidencia de veranos calientes con ese potencial de efectos nocivos es dos veces más probable ahora de lo que habría sido sin los efectos sobre el clima provocados por el ser humano.

Muchas ciudades y áreas urbanas se están volviendo cada vez más insalubres, peligrosas e incómodas para vivir y trabajar en ellas, y son notablemente vulnerables al calentamiento global. Se requieren acciones a corto plazo por parte de los responsables de planificación y diseño urbanísticos, y hasta por los propietarios de edificios, si se pretende evitar que la vulnerabilidad de las ciudades siga creciendo.

La teoría y la práctica de adaptar entornos edificados al cambio climático todavía están en su infancia. Los investigadores esperan que este proyecto prepare el camino para que posteriores estudios profundicen en los diversos capítulos de este importante tema.

Se espera que este primer estudio siente las bases para el desarrollo de sistemas geográficos de información basados en mapas específicos informatizados, permitiendo que planificadores y diseñadores examinen los cambios posibles y sean capaces de considerar más ampliamente el impacto que tales cambios tendrían en el clima de una ciudad o de una zona urbana.

Fuente: www.solociencia.com