Ecología y naturaleza en La Mancha

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viernes, 16 de noviembre de 2007

Energías para el futuro

Mobiliario Urbano Renovable en Canadá

Solar, eólica, biogás... Las oportunidades de negocio que ofrece la explotación de las nuevas fuentes energéticas. Es indudable que las energías renovables están de moda. Son más limpias, en muchos casos más baratas y –¿por qué no decirlo?– dan una imagen de modernidad y preocupación por el medioambiente que viste muy bien. Pero, ¿qué opciones reales de inversión ofrecen? ¿Son rentables?

Todos somos conscientes de la necesidad de modificar –o completar– nuestro modelo energético con el fin de combatir el cambio climático y encontrar alternativas válidas a los combustibles fósiles para sostener el esquema socioeconómico vigente.

Las ventajas de las energías renovables o clean tech son evientes: mejoras ambientales, reducción de la dependencia energética del exterior, etc. De hecho, como indica José María Piña, director general de la franquicia In-Comergy, “hoy, el 50% de las necesidades energéticas europeas se importan y se prevé un aumento hasta el 70%.

Alta dependencia exterior
En nuestro país la dependencia exterior alcanza el 85%, lo que hace muy vulnerable nuestra economía. Las energías renovables pueden proporcionar la clave al suministro abundante y seguro de energía”. Algo similar opina Carlos García Suárez, profesor del Instituto de Empresa (IE) en el área de gestión medioambiental corporativa, quien afirma que “todas las energías renovables presentan una ventaja importantísima, que es su contribución a la reducción de la dependencia energética del exterior, que está en niveles alarmantes”.

Atentos a los efectos colaterales
Por otra lado, advierte que debemos tener en cuenta lo que García Suárez define como efectos colaterales perniciosos. “Hay gente que opina que los aerogeneradores suponen un atentado para el paisaje o quien cree que las centrales de energía fotovoltaica son absurdas por poco eficientes. El segmento en el que veo problemas serios es el de biocombustibles, ya que llegan señales de problemas de precio y abastecimiento en ciertos mercados alimentarios”, señala.

Esta misma idea comparte Daniel Kraut, director general de la consultora de energías renovables y medioambiente DMK Ingeniería, quien resalta el efecto que los biocombustibles han causado en el precio de la soja –para biodiésel– o el maíz –para bioetanol–, algo que, según él, “ha impactado en los precios de piensos, leche y productos alimentarios mundialmente. También en algunos países, como Malasia, se han empezado a destrozar bosques para poder hacer crecer más palmeras y producir aceite de palma”.

Sin embargo, esta postura no es la misma que manifiestan otras fuentes consultadas. Por ejemplo, respecto a las continuas noticias del encarecimiento de los precios del sector, José Carlos Caballero, director de los Servicios Técnicos de la Asociación de Jóvenes Agricultores (ASAJA ) afirma que, “el mejor análisis de los precios en este mercado se hace revisando los niveles que tenía hace 20 años. Estamos igual que entonces”. Incluso el Ministerio de Agricultura ha desmentido que los biocombustibles –concretamente el bioetanol– sean los responsables de la subida del cereal.

Un sector en pleno desarrollo
Y es que todo tiene su cara, pero también su cruz. Como señala Mike Rosenberg, profesor de IESE en el área de estrategia, quizá estemos “al inicio de un gran auge de interés y actividad de las energías renovables en España. Aunque puede haber algún bache en el camino que frene momentáneamente el crecimiento, en diez ó 20 años el sector será mayor. La única pregunta es si España seguirá al frente de esta tendencia o si otros países emergerán como centros de actividad”.

Buen momento, pero con calma
Carlos García Suárez coincide con Rosemberg respecto al buen momento del sector en España, aunque aconseja no perder de vista “problemas de diverso tipo que pueden ralentizar su crecimiento”, como son los siguientes:

Una red de distribución y transporte precaria. “Estas redes se concibieron en su día para distribuir la energía desde grandes centros de producción hacia millones de usuarios. Ahora estamos alterando el esquema y nos encontramos con unas redes ya saturadas y que con dificultad podrán aceptar nuevos incrementos en la potencia instalada en régimen especial. Creo que cabe esperar una mejora del tejido de distribución y transporte, de manera que se pueda dar cabida a proyectos que actualmente se han congelado por inviables”.

Limitaciones ambientales. “Hemos llegado a un punto en ciertos segmentos –en particular el eólico– donde muchos de los emplazamientos más viables –desde el punto de vista del aprovechamiento del recurso– estarían situados en zonas protegidas y, por lo tanto, inasequibles”.

¿Qué opción elegir?
“Hay que preguntarse en qué eslabón de la cadena de valor quiere uno estar. Por ello, es necesario entender la cadena tanto en su composición actual como en los probables escenarios futuros. No es lo mismo ser consultor, promotor, diseñador, instalador, operador o hacer mantenimiento de instalaciones, y las claves del éxito en cada área son diferentes”, señala Rosenberg. Respondiendo a esta última pregunta, podemos encontrar fundamentalmente cuatro posibilidades:

Explotación de propiedades inmobiliarias. “Las renovables con frecuencia suponen una ocasión para propietarios de fincas rústicas ya que, bien sea por la vía del arrendamiento o la venta de terrenos –en el caso de la energía eólica o solar– o por el cultivo de plantas con valor energético –si hablamos de biomasa–, han visto una nueva demanda que les permite rentabilizar mejor sus activos inmobiliarios”, aclara García Suárez.

Constructores, instaladores y promotores. Los promotores independientes son también actores reseñables puesto que son “quienes corren con una parte de los riesgos asociados a estos proyectos”, añade.

Inversión de capital. “Estos proyectos suelen dar una proyección bastante creíble de ingresos y ofrecen rentabilidades muy atractivas para futuros inversores”, puntualiza el profesor del IE.

Fabricación de equipos. “La mayor parte de los segmentos del sector de renovables está produciendo un tirón importante sobre los fabricantes de equipos o de componentes ligados a la producción. Es el caso de los fabricantes de aerogeneradores o de la placas fotovoltaicas que suelen tener una gran cartera de pedidos pendientes de servir”, indica García Suárez.

Fuente: David Ramos,
Emprendedores

2 comentarios:

Charly dijo...

Hola, en mi blog he publicado dos artículos relacionados con las energías del futuro. Hablan sobre los minimolinos que se pueden instalar en los tejados de las casas:

Los minimolinos de viento se hacen hueco entre las energías renovables

Los aerogeneradores caseros, la última moda en Londres

Miguel Angel dijo...

Hola, Charly seria buena idea que pusieras la dirección de tu blog para poder visitarlos, creo q es interesante, saludos