Ecología y naturaleza en La Mancha

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sábado, 3 de noviembre de 2007

Enterrar el dióxido de carbono

Proyecto de Captura y Almacenamiento de CO2 en el Yacimiento Sleipner en el Mar del Norte
Una plataforma impulsa el proyecto de centrales eléctricas capaces de capturar el CO2.



¿Carbón limpio? Suena casi a broma, y sin embargo la industria y los sectores de investigación y desarrollo están en ello, en abrir un nuevo camino que permita anular el efecto catastrófico de la emisión de dióxido de carbono en la atmósfera, principal culpable del manido aunque determinante calentamiento climático.

Al desarrollo de energías renovables y a la eficiencia energética se suma ahora una nueva apuesta para frenar la presencia de CO2 en la atmósfera, la captura, transporte y almacenamiento del dióxido de carbono, que podría lograr emisiones prácticamente nulas, erigiéndose así en uno de los caballos de batalla de la reorientación energética de las próximas décadas. Según un informe del grupo de expertos intergubernamental sobre la evolución del clima, recién galardonado con el Premio Nobel de la Paz, la cantidad de CO2 capturado podría representar del 21% al 45% de todas las emisiones de dióxido de carbono fruto de la actividad humana.

Para lograrlo, se necesitan desarrollar sin tardar nuevas tecnologías que permitan capturar el dióxido de carbono en su proceso de creación, en concreto en centrales eléctricas o instalaciones industriales que producen grandes cantidades de CO2. El principal obstáculo, además de la ingente inversión necesaria en investigación, es su elevado coste. Por el 80% o 90% de reducción de emisiones de C02 en las nuevas centrales eléctricas, el coste de la electricidad generada aumenta entre el 35% y el 85%. Los expertos esperan que su desarrollo industrial reduzca entre 20 y 30 euros por tonelada en el año 2020.

Ahora, voces de expertos, científicos, determinadas organizaciones ecologistas y la industria han unido fuerzas en una plataforma europea para transmitir el mensaje de que sin esta nueva opción, Europa no será capaz de cumplir con el objetivo global de reducir las emisiones en un 50% en 2050. En ella proponen a la Comisión Europea el desarrollo de 10 a 12 proyectos de demostración de centrales eléctricas capaces de capturar el CO2 a través de complejos procesos de precombustión, la oxicombustión o poscombustión, según la jerga de los ingenieros responsables de estas tres tecnologías. Según el calendario de la plataforma, estos procesos estarían listos en 2015, de cara a su comercialización en 2020.

La Comisión Europea ha tomado nota, empujada por la urgencia dictada por los Veintisiete en marzo de 2007 de dar un marco técnico, económico y legal al desarrollo de la captura de CO2 de forma que respete las exigencias medioambientales. Bruselas prepara un nuevo paquete de políticas energéticas enfocadas al combate contra el cambio climático en el que se incluirá esta nueva tecnología y ser así capaz de dar una 'señal política clara', según la dirección general de Medio Ambiente de la Comisión.

La directiva que Bruselas prepara y que presentará entre diciembre y enero de 2008, y a la que ha tenido acceso este diario, pretende 'reconciliar la seguridad del aprovisionamiento con los objetivos del calentamiento climático', en un contexto de creciente demanda energética procedente de China, Brasil, India, Sudáfrica y México, 'principalmente de combustibles fósiles'.

Carácter obligatorio

La exigencia de determinadas organizaciones ecologistas de dar un carácter obligatorio a la captura de CO2 no se verá concretada. La directiva establece que los países miembros podrán elegir esta nueva medida sin carácter obligatorio por la falta de tecnología lo suficientemente avanzada. Así, la captura de CO2 quedará delimitada al territorio de los Estados Miembros y a sus zonas económicas exclusivas y su desarrollo quedará prohibido en el fondo marino a profundidades superiores a 3.000 metros por 'su potencial efecto negativo' para el medio ambiente. Además, introduce una enmienda sobre la política del agua, que permitirá inyectar CO2 en los acuíferos salinos.

El documento prevé que los Estados miembros se comprometan a asegurar un 'acceso no discriminatorio a la exploración de potenciales lugares de captura de CO2' para abrir su aplicación al mayor número de actores. El permiso otorgado para esta fase de exploración será de un máximo de dos años. Durante su almacenamiento, la concentración de otras sustancias que no sean dióxido de carbono no podrá superar niveles que pondrían en peligro 'la integridad del complejo' y sólo se otorgará el permiso para su explotación una vez demostrada la ausencia de riesgo para la salud y para el medio ambiente y una vez comprobado su nivel sísmico.

El documento fija en 2020 la fecha de comercialización de las nuevas centrales eléctricas. La captura y almacenamiento de CO2 no se considerará una atribución de bonos de emisión de CO2 según el esquema vigente del mercado de emisiones, ya que 'supondría una distorsión del mercado del carbono'.

Endesa y Enel, en marcha

Endesa y Enel ya están desarrollando planes para la construcción de plantas de captura de CO2. La española, de hecho, es la única compañía eléctrica nacional que figura en la lista de proyectos piloto que la plataforma europea Cero Emisiones propondrá a la Comisión, y ya ha presentado ante las autoridades españolas su proyecto para construir una planta de oxicombustión de 500 MW. La eléctrica estudia dos posibles emplazamientos, en Andorra, donde tiene una central de carbón de 1.100 MW, o en Cubillos de Sil (León), donde está su central de carbón de Compostilla de 1.200 MW. En cualquier caso, el grupo se muestra abierto a colaborar con otras eléctricas españolas, y de acuerdo a las exigencias de la Comisión, el nuevo negocio de la captura estará abierto a cualquier propuesta de planta que responda a las exigencias de seguridad y medioambiental. Por su parte, Enel anunció la semana pasada una inversión de 400 millones en la producción de carbón limpio, que estará operativa en diciembre de 2008, según Bloomberg. El asunto más espinoso para el desarrollo de la captura de CO2 es la 'financiación', según reconoce la CE ya que, a no ser que la industria esté dispuesta a sufragar los 6.000 a 10.000 millones de euros estimados de coste suplementario este tipo de plantas respecto a una central estándar, la financiación pública será insuficiente. La CE concretará en los próximos meses su participación financiera.

Proceso Transporte y almacenamiento

• Las fuentes de CO2 susceptibles de ser capturadas se sitúan en las centrales eléctricas o en instalaciones industriales que generan grandes cantidades de dióxido de carbono.
• Para capturar el CO2 se separa de otros gases que resultan de la combustión.
• El CO2 debe transportarse hacia su lugar de almacenamiento, mediante gasoductos o, en caso de forma líquida, por barco. Los almacenamientos son las venas terrestres de petróleo o de gas natural, los acuíferos salinos y las venas de carbón sin explotar.

Fuente:
Cinco Días