Ecología y naturaleza en La Mancha

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domingo, 11 de noviembre de 2007

OTRA POLÍTICA DE MEDIO AMBIENTE ES POSIBLE

Gregorio Planchuelo, 09/05/2007, www.erespoderoso.org

DEBATE

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No se trata sólo del calentamiento del planeta, por ejemplo, cada año desaparecen 7,3 millones de hectáreas de bosques (casi el tamaño de Austria), los expertos prevén el agotamiento total de la pesca en 2048 y, hasta el momento, más de un millón de toneladas de armas químicas se amontonan en el fondo del mar.

No es extraño que una mayoría ya no quiera ni enterarse de esos asuntos, porque aunque te desprendieses de tu coche y fueses a todas partes en bicicleta, te desconectases de la red eléctrica, renunciases a la calefacción, el aire acondicionado y el frigorífico, reciclases toda tu basura y dedicases todo tu tiempo libre a evitar que tu existencia pudiera suponer el más mínimo perjuicio para el medio ambiente, no sería suficiente.

Tampoco es suficiente con todos los esfuerzos que realizan las organizaciones medioambientales. Sirven para concienciar a la opinión pública, denunciar los casos más graves y poner un parche aquí y otro allá. Pero la actividad de todas las ONGs no puede impedir el calentamiento del planeta, la deforestación de las selvas o la sobreexplotación y destrucción de los mares, y por más que quieran presionar a Gobiernos y organizaciones internacionales, sólo consiguen pequeñas concesiones, siempre insuficientes.

Desgraciadamente, el único que tiene la capacidad para solucionar esos problemas es el poder político, pero para éste la defensa comprometida con el medio ambiente (no la simple pirueta de cara a la opinión pública), tiene dos inconvenientes: Supone sacrificios para los ciudadanos en el presente cuyos resultados no serán visibles hasta mas allá de pasadas las próximas elecciones y, sobre todo, muchas e importantes empresas verían reducidos sus beneficios.

Por poner un ejemplo con respecto al calentamiento global, si se adoptasen medidas eficaces para reducir las emisiones de CO2, la empresa petrolífera Exon Mobil vería disminuidos sus beneficios en proporción directa a la eficacia de esas medidas. La dificultad de intentar reducir los ingresos a Exon Mobil está en el hecho de que dicha empresa obtuvo unos beneficios en 2006 de 30.361 millones de euros (es decir, lo que cuesta mantener el sistema sanitario español durante tres años, casi 4 veces el presupuesto del Estado en I+D para 2007, más de 4 veces de lo que nos gastaremos este año los españoles en defensa, o más que suficiente para comprar unos cuantos periódicos, emisoras de radio y TVE, de golpe y sin regateos). Con unos beneficios como esos no debe ser muy difícil dedicar una pequeña parte a comprar influencia en los medios de opinión, contratar a investigadores que presenten conclusiones a la carta, y hacer grandes amistades entre los políticos, siempre tan necesitados de costearse las próximas campañas electorales.

A ese respecto hay que tener en cuenta que para el director de una gran empresa, reducir los ingresos empresariales supone perder su situación social privilegiada, su sueldo de muchos millones de euros y su increíble tren de vida.

Posibles soluciones:

El medio ambiente lo impregna todo y, en consecuencia, la política medioambiental debería impregnar el resto de las políticas. Por poner un ejemplo, es imprescindible tener en cuenta el medio ambiente en política exterior, intentando, entre otras cosas, influir en la UE para que a las importaciones en un mundo globalizado se les aplique un impuesto de aduanas si provienen de un país que no cumple con unos mínimos de respeto ecológico.

Por eso hay que crear un espacio para que las organizaciones ecologistas puedan colaborar institucionalmente en la protección del medio ambiente, aportando sus ideas y conocimientos, y para ello, la mejor manera parece abrir a las organizaciones ecologistas más importantes e independientes (es decir aquellas cuyas cuentas sean públicas, colgadas en Internet, y la financiación sea exclusivamente a cargo de las cuotas de sus asociados), la posibilidad de aportar sus puntos de vista en la elaboración de leyes y demás disposiciones que tengan directa o indirectamente una trascendencia medioambiental.

En tales casos, debería ser preceptivo que la Administración Pública o el Parlamento, antes de elaborar la norma, concediese audiencia a las asociaciones ecologistas, que actuarían a través de un órgano colegiado y cuyas alegaciones serían públicas y tendrían carácter vinculante en el supuesto que no implicasen un aumento del gasto del Estado o del coste empresarial. En cualquier caso, el rechazo de las sugerencias de estas organizaciones debería realizarse mediante dictamen público razonado.

Contar con la colaboración institucional de las asociaciones ecologistas independientes, cuyo impulso y dinamismo ha creado en la sociedad una cultura medioambiental que de otra forma todavía seguramente no existiría, sería la garantía de un funcionamiento de la actividad pública más respetuoso con la protección de la naturaleza.

No obstante, no podemos esperar que ningún partido con posibilidades de acceder al poder respalde una iniciativa de este tipo. Sólo los ciudadanos podemos conseguirlo, si llegamos a ponernos de acuerdo en ser muchos apoyando unas mismas ideas, tan sólo por el hecho de poder participar en igualdad de condiciones en su discusión y votación, aunque no coincidamos plenamente con todas ellas.

Fuente:

http://www.erespoderoso.org/undebate.asp?textocompleto=si&Id_debate=7


Es una curiosa iniciativa de la que quería hacerme eco, puedes incluso votarla en esa URL