Ecología y naturaleza en La Mancha

.

jueves, 15 de noviembre de 2007

Un negocio limpio para el medio rural

Fotovoltaica Rural

La Diputación de Ávila promociona la instalación de energía solar fotovoltaica, una oportunidad de desarrollo para los pueblos más desfavorecidos.

Por cada 20 kilovatios hora de electricidad producidos a partir de energía solar se dejan de emitir unos 10 kilos de CO2 al año, es decir, se evitarían 250 kilos de dióxido de carbono en 25 años, según los datos de Greenpeace. Se reduciría así la contaminación atmosférica y el efecto invernadero provocado por las emisiones de CO2. Además de beneficios medioambientales, las energías renovables ofrecen interesantes ventajas económicas para las zonas rurales, que han visto en este sector una oportunidad para luchar contra la despoblación. Generan más puestos de trabajo que otras fuentes contaminantes y permiten la creación de pequeñas empresas, lo que potencia el desarrollo económico de los pueblos más desfavorecidos.

Dicen los ecologistas que la solar fotovoltaica es la más marginada de las fuentes de energía, aunque cada vez se integra mejor en los paisajes de la región. No resulta extraño encontrar inmensos huertos solares en grandes superficies. Desde las diversas administraciones se intenta aprovechar el tirón de las renovables en beneficio de las zonas rurales y el desarrollo sostenible.

Promoción y mediación

En Ávila, por ejemplo, la Diputación promociona la instalación de energía solar fotovoltaica en las 248 localidades de esta provincia. Para ello, pondrá en contacto a empresas de energías renovables con los pueblos abulenses para que se puedan instalar huertos solares en sus municipios. Según explican fuentes de la institución provincial, esta iniciativa se debe al «elevado» número de consultas que realizan las empresas del sector en la Agencia de la Energía sobre la existencia de parcelas en las que sea viable instalar placas solares conectadas a la red.

La Agencia provincial de la Energía, dependiente de la Diputación de Ávila, realiza una labor de puesta en contacto y promoción que ha comenzado con el lanzamiento de encuestas a los ayuntamientos para conocer las características de las parcelas que se podrían destinar a este fin. Una vez seleccionadas, se promocionarán para que las compañías interesadas en instalar energía solar fotovoltaica en la provincia de Ávila puedan conocerlas.

Algunas localidades abulenses ya han encontrado en las energías renovables una alternativa para mantener e incluso atraer población. «De no ser así, el municipio desaparecería a medio plazo», dice Fernando Martín, alcalde de Gotarrendura, un pueblo de 200 habitantes de la Comarca de la Moraña.

Frente a las dificultades que atraviesa el sector agrario, se aprovecha el potencial energético del medio rural, con una climatología idónea y elevados valores de radiación solar. Además, en contra de lo que ocurre en las ciudades, las zonas rurales ofrecen grandes superficies libres. El Ayuntamiento de Gotarrendura cuenta por ejemplo con parcelas públicas para la implantación de placas solares. En su término municipal, ya se puso en funcionamiento un huerto solar de 1,4 MW y una extensión de 5,6 hectáreas, que produce energía eléctrica. En diciembre, finalizará la instalación de otro huerto de 2 MW y 7 hectáreas. Gracias a estos proyectos, se han creado en el municipio cuatro puestos de trabajo, uno de vigilante de placas solares y otros tres de instaladores de paneles fotovoltaicos. Además, el Ayuntamiento de Gotarrendura estudia la ejecución de una planta mixta de energía fotovoltaica y termoeléctrica y se está tramitando la implantación de otros tres huertos solares.

Un negocio rentable

Aunque caros en su instalación, los huertos solares resultan rentables a medio plazo. «El propietario amortiza las placas en diez años con la venta de energía a Iberdrola», subraya el alcalde de Gotarrendura, Fernando Martín, quien explica que el precio de venta fijado es de un 525% sobre la tarifa media de referencia.

En vista de la rentabilidad de este tipo de proyectos, el Consistorio de este pequeño pueblo del norte de la provincia de Ávila promueve un nuevo trabajo que facilitará la creación de un empleo. «Se nos ocurrió que el albergue de peregrinos que se está construyendo llevara en la cubierta del edificio paneles fotovoltaicos que producirán energía eléctrica para verter a la red. Estos paneles generarán unos beneficios de unos 3.000 euros con los que se creará un puesto de trabajo para el mantenimiento de este albergue», explica Martín.

Fruto de este trabajo en pro de las energías renovables, el Ayuntamiento ha sido elegido como finalista, junto a otros cuatro pueblos, del premio regional de Medio Ambiente Fuentes Claras para la sostenibilidad de pequeños municipios. El galardón de 3.000 euros, organizado por el Ayuntamiento de San Miguel del Arroyo (Valladolid) y la Consejería de Medio Ambiente, recayó finalmente en Torrearévalo (Soria).

24 proyectos de la comunidad han participado en el IV Foro Fuentes Claras para la sostenibilidad en municipios pequeños. Con esta iniciativa, la Junta pretende recopilar experiencias concretas y reales desarrolladas en pueblos de menos de 1.000 habitantes de la región como muestrario de lo que se hace en el medio rural en materia de medio ambiente.

No hay comentarios: