Ecología y naturaleza en La Mancha

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sábado, 1 de diciembre de 2007

La Conferencia de Bali: un primer paso para superar Kioto


Si los países no logran en la cita indonesia ponerse de acuerdo en una fecha límite para alcanzar un compromiso, el encuentro será considerado un fracaso

La Conferencia de Naciones Unidas para el Cambio Climático, que se inicia el próximo lunes en Bali, es la cita medioambiental más importante de los últimos años y supone un primer paso hacia un texto que sustituya al Protocolo de Kioto.

Pocos países esperan que de este encuentro salga un compromiso definitivo o que se fijen los niveles de emisiones de CO2 permitidos en un futuro, pero aún así el objetivo a alcanzar en Bali no es sencillo.

Más de 160 países tendrán que ponerse de acuerdo para consensuar una Hoja de Ruta a seguir durante los dos próximos años para llegar el próximo 2009 a un pacto global que supere en mucho los modestos objetivos que se fijaron hace diez años en Kioto.

"La Hoja de Ruta de Bali establecerá el proceso para trabajar en los bloques fundacionales del futuro régimen de cambio climático, incluidos la adaptación, mitigación, cooperación tecnológica y financiación de la respuesta frente al cambio climático", explicó recientemente Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Conferencia.

Además, en Bali "se necesitará definir la metodología y establecer un calendario de trabajo detallado para este proceso".

Si los países no logran en la cita indonesia ponerse de acuerdo en una fecha límite para alcanzar un compromiso final, el encuentro será considerado un fracaso.

Un nuevo protocolo de Kioto

El Protocolo de Kioto dejará de estar en vigor el próximo 2012, pero los países necesitan varios años para ratificar un nuevo texto, por lo que es esencial cerrar un acuerdo en el 2009.

Las negociaciones de Bali girarán en torno a cuatro aspectos fundamentales: las fórmulas para mitigar el calentamiento global (incluida la lucha contra la deforestación), los retos para adaptarse al aumento de temperatura, la transferencia de tecnología de los países desarrollados a los más pobres para frenar los daños medioambientales y los mecanismos de financiación de todo ello.

El debate de los incentivos y ayudas podría ser el gran caballo de batalla de la Conferencia, con los países menos desarrollados y con mayores extensiones de selva tratando de conseguir un mayor apoyo económico de las naciones del primer mundo.

En la actualidad una tonelada de reducción de emisiones dióxido de carbono tiene un valor en el mercado internacional de entre cinco y diez dólares y, según el Banco Mundial, el valor de este mercado ha pasado de 1.000 millones de dólares en el año 2004 a 11.000 millones un año más tarde, y a más de 30.000 millones el pasado 2006.

Los países en vías de desarrollo se juegan mucho en la cita balinesa y, aquellos con mayores extensiones de bosques, tratarán de lograr que se establezcan mecanismos que les garanticen pagos a cambio de conservar sus árboles.

La Conferencia tiene lugar poco después de que el Grupo Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC) y otros foros científicos hayan logrado hacer mella en la sociedad este año reiterando hasta la saciedad la urgencia de la situación.

El cambio climático, prioritario

La concesión del último premio Nobel de la Paz a la IPCC y la celebración de múltiples de encuentros de alto nivel, como la reunión en Nueva York en septiembre en la que participaron 80 jefes de Estado o de Gobierno, han colocado el cambio climático en un lugar prioritario de las agendas políticas de muchos países, un impulso que delegaciones de todo el mundo deberán aprovechar en Bali.

Según los cálculos publicados recientemente por el IPCC, la comunidad internacional tendrá que reducir antes del 2050 las emisiones de gas en un 50 por ciento (sobre los niveles de 1990) si se quiere controlar el aumento de la temperatura y limitarla a una subida de tan sólo dos grados.

Para el Gobierno de Yakarta, anfitrión de la conferencia, uno de los principales objetivos es conseguir que el encuentro sea inclusivo, según explicó esta semana a la prensa el ministro indonesio de Exteriores, Hassan Wirayuda.

Entre sus planteamientos estarán crear nuevos grupos de trabajo en los que tengan presencia los países que no son parte del Protocolo de Kioto, como Estados Unidos y Australia, y lograr que los países en vías de desarrollo tomen su parte de responsabilidad y pongan más de su parte en la lucha global contra el cambio climático.

Fuente: www.adn.es y google images